Una abuela, al banquillo por fundirse en las tragaperras la herencia familiar
Una abuela australiana de Canberra ha sido acusada por la familia de dilapidar la herencia de sus hijos y nietos en las máquinas tragaperras. Katherine Hawdroft vendió en secreto las propiedades y se gastó en juego los 312.177 euros que le pagaron. Efe
¡Y no te digo lo que se gastó en cortados y magdalenas mientras jugaba!