Pedro Pastor
Tanto gripe N1H1… ¿y qué pasa con la gripe T5?
¿Qué pasa con esta enfermedad tan contagiosa y tan difícil de exterminar?

Señora ministra… ¿cuándo nos vacunará usted contra la gripe meningítica de Telecinco?
Como la gripe A, esta otra enfermedad también muta, para manifestarse de formas grotescas y ya casi olvidadas.En esta nueva temporada, los estafilococos de Telecinco han mutado, fortaleciendo aspectos que ya pensábamos erradicados.
Aquí hay tomate es el primer ejemplo de mutación bacteriológica.
Este tripanosoma desapareció de la faz de la tierra, para años después reanudar su ataque neuronal. Los síntomas (diarreas mentales, hemorragias culturales) se han visto duramente agravados ante la fuerza del nuevo engendro salido del laboratorio de Fuencarral.
Ahora, la bacteria principal (el efebo con gafas) se ha rodeado de otros parásitos de cuidado. Paramecios de la sarna (Belén Esteban), bacilos gangrenarios (Giménez-Arnau, Pipi Estrada) y otro buen puñado de amebas babosas no menos peligrosas para la salud mental de la sociedad. Este sainete de alimañas pulula a diario por el país, infectando sin ninguna prevención a todo el que cae en su campo de acción (varios millones de víctimas diarias). Las duras secuelas de su paso por el cerebro infectado son difícilmente subsanables.
El siguiente patógeno a tener en cuenta es también muy importante y conocido en el ámbito de los males encefálicos.
En este caso, la bacteria causante es la llamada Gran Hermano.
En su enésima mutación, el objetivo sigue siendo el mismo. Defenestrar la capacidad mental del sujeto hasta límites insospechables. Como antaño, este agente se desplaza a través de un pequeño mamífero roedor. La rata Milá transporta en sus lomos decenas de pequeñas garrapatas deseosas de chupar sangre y, a su vez, propagar la enfermedad con la mayor celeridad posible. La cura para semejante cáncer se atisba lejana, ya que el número de infectados no desciende.
Más desalentador es el virus OT, que, una vez erradicado, de nuevo se experimenta con él para que en pocos meses vuelva a su actividad: mancillar los tímpanos y contagiar de palurdismo cerebral a todo aquel que se ponga por delante.
Y podríamos seguir con decenas de seres unicelulares fabricados en estos laboratorios –no menos peligrosos y complicados de erradicar que los anteriores– cuyo único objetivo es destrozar el poco futuro que le aguarda a este país, barriendo lo más básico de la sociedad: la inteligencia del vulgo.
Pero mención aparte merece la gran mutación del germen, Mejide.
Dicen que fue llamado así porque sería el precursor del fin de los tiempos, haciendo honor a Mejido, la tierra del fin del mundo según los judíos.
Este peligroso bacilo ha mutado de forma inverosímil, adquiriendo facultades insospechables. Ahora puede alterar la conciencia del enfermo manipulando su concepción de la realidad, e incluso del espacio-tiempo. El bacilo Mejide ataca a todas las sustancias vivas conocidas hasta la saciedad, valiéndose de falacias y felonías celulares para atacar directamente las neuronas y otras partes muy importantes del córtex cerebral. Ha tomado consciencia de sí mismo y sus posibilidades son abrumadoras.
Con estos datos en la mano, las autoridades sanitarias deberían tomar medidas inmediatas para evitar la propagación, pero no lo pueden hacer debido a que las mismas están ya infectadas irreversiblemente por la gripe T5, al igual que el 90% de la población española.
Si usted lee este informe a tiempo… piénselo. Hágalo por los suyos.
Destruya la vía de infección más directa. La televisión.
Anímese. Verá como puede lograrlo.
Si no se ve capaz de semejante acción, desconéctela. Si ya ha sido infectado, pruebe a pasar su tiempo libre leyendo novelas, salga a pasear y extásiese con el fulgor de la Osa Mayor, haga un puzle… Vea por usted mismo que existe una solución y no tiene por qué seguir siendo el orate que lleva dentro.
Si usted no ha sido infectado aún, ayude a propagar el mensaje. Ayude a difundir que existe la salvación neuronal.