España se rompe (la de baloncesto, ojo)
Las declaraciones de Marc Gasol tras la derrota contra Turquía desvelan que, ¡oh, Dios mío!, no todo es buen rollo en buenrollolandia

Los lectores ya conocen la jugada (y si no, se la contamos). Últimos segundos del Turquía-España. Basta una canasta de dos puntos para que la selección se ponga por delante. Sergio Llull, el joven basescolta, asume la responsabilidad e intenta un mate. Desafortunadamente, debajo del aro hay como 216 jugadores de Turquía que superan los 2,10. Llull falla. Lepanto está vengado. España pierde, y se complica pero bien el pase a la siguiente fase. Y aquí empieza el tomate. Después del partido, Marc Gasol declara que, teniendo a Pau, «si se la juega el último chico que ha venido, pasan estas cosas. Pau falla mejor», añade un dubitativo Marc, que por la cara que pone ya se está arrepintiendo de haber criticado a Scariolo por interpuesto Llull.
Los expertos no se ponen de acuerdo a la hora de definir lo que le está pasando a la selección: unos apuntan al mal estado de forma de los jugadores; «excepto Rudy, Felipe, y tal vez el utillero, los demás están para chóped»; «es el miedo a ganar, y no se preocupen, que se les va a quitar enseguida», dicen los psicologistas; «es que los de las otras selecciones son "enormes"», añaden algunos.
Sea como fuere, en una rueda de prensa conjunta, Navarro, el presidente de la Federación, José Luis Sáez, y el seleccionador Sergio Scariolo han aclarado que el grupo, quitando varios intentos de asesinato, está fenomenal. El próximo partido ante Lituania, que nos cascó de veinte en el último amistoso previo al Europeo, servirá para medir la posible recuperación del equipo.