Matan al Toro de la Vega, y encima, mal
La organización niega el premio al señor que mató al toro porque lo hizo «sin pureza»
A pesar de la polémica y las protestas, la fiesta del Toro de la Vega de Tordesillas se celebró, y el toro resultó perfectamente muerto a lanzazos. O no tan perfectamente, según la organización, porque el premio que se otorga al jinete que mata al toro quedó desierto.La fiesta, recordemos, consiste en que un montón de jinetes persiguen a lanzazos a un toro, lo llevan al campo y luego lo lancean. «Vale, para el toro no es muy divertido», admiten los partidarios, «y la cosa no tiene el mérito artesanal (como diría Mafalda) del uno contra uno del toreo, pero, si estás en el extremo correcto de la lanza, te lo pasas bien. Se conoce gente. A mí me parece más civilizado que ver la tele, donde salen cosas violentísimas, como lo de la hija de Belén Esteban.»
En este caso, ni los jinetes ni el astado tuvieron la paciencia suficiente para llegar al campo, y la lanzada mortal se produjo mientras el toro pisaba el asfalto, por lo que la alcaldesa decidió no otorgar el premio para «preservar la pureza de la tradición». «Ohhhhh», lamentaron los jinetes. «Unas veces se gana, otras se pierde», concluyó la alcaldesa. El toro, por su parte, no dijo nada.
Los detractores de la fiesta han propuesto que el año que viene esta consista en que un montón de toros a caballo persigan a un solo mozo, pero la propuesta, de momento, no ha prosperado.