Obama renuncia al escudo antimisiles, el juguetillo favorito de Bush
El muy pillo intenta, con esta medida, camelarse a Rusia

Cambio del recopón en la política exterior norteamericana: Barack Obama ha renunciado al escudo antimisiles proyectado por la Administración (es un decir) Bush. Como el memorioso lector recordará, el escudo consistía en el despliegue de una ristra de misiles interceptores en Europa del Este, destinados a contrarrestar el hipotético lanzamiento de misiles balísticos por parte de una potencia adversaria (léase Irán). Como Rusia consideraba esto una amenaza y un atentado a su dignidad nacional, Obama ha preferido cambiar el escudo por un escudillo. Es decir, sustituirá los misilazos guiados por satélite por misilitos SM-3 provistos de una Guía Campsa. Además, se distribuirán por Polonia y Chequia montones de tirachinas, hondas y otra serie de artilugios interceptores más modestos, adecuadamente baratos para tiempo de crisis, y poco susceptibles de ofender a los rusos.
«Otra opción», nos comenta el experto en estrategia y licores espirituosos de El Jueves, «sería clonar a Iker Casillas; e ir desplegando sus clones por Europa en la esperanza de que, si no blocaran los misiles, al menos los despejaran de puños. Se trata de un procedimiento difícil de aplicar, por el elevado coste que supondría, porque últimamente el Real Madrid defiende fatal el balón parado, y además, porque es una gilipollez», concluye nuestro experto antes de desplomarse.
El Pentágono ha asegurado que este tipo de defensa (la de los misilitos, no la de Casillas) proveerá a Estados Unidos y a sus aliados de una defensa más fuerte, básicamente porque, al menos a día de hoy, los misiles iraníes no llegan ni a las afueras de Teherán. Vamos, que sus misiles de largo alcance están menos avanzados de lo que se suponía. «Ese Ahmadineyad es mucho trilirili pero poco tralarala», concluyen los pentagonenses.
Precisamente, con esta jugadita del escudo, Obama pretende conseguir el apoyo de Medvédev y Putin para sus problemillas con Irán y en Afganistán. Veremos si le sale.