Quino y Quiles. Orihuela (Alicante)
La más grande
Periodismo de investigación
Hablando con mi amigo toda la tarde sobre varias cosas, salió el tema de Rocío Jurado. «La más grande», la llamaban, y esa es precisamente la cuestión que nos preguntamos hoy. ¿Por qué la llamaban «La más grande»?Planteamos varias hipotesis. La primera que nos vino a la mente es que la llaman así porque es la mejor cantante, pero la descartamos rápidamente. En España hay cantantes femeninas que lo hacen mucho mejor que ella (por citar alguna están Silvia y Coral de Aerolines Federales o Patricia de Los Romeos), y ahí es justo donde se nos encendió la bombilla... con lo de «cantantes femeninas».
Para ser considerada la mejor cantante femenina, la más grande, parece requisito imprescindible ser mujer, pero... ¿y si Rocío Jurado no fuese mujer?
La prueba en que se fundamenta nuestra teoría es que las palabras de género masculino, y por extensión los nombres de varón, acaban normalmente en la letra «o», o al menos la incluyen en sus últimas sílabas. Ejemplos son Pablo, Ramón, Pedro, Octavio, Víctor... Por el contratio, los sustantivos de género femenino siempre incluyen en su terminación la letra «a» característica. Ejemplos de nombres de mujer son Rosa, Laura, Clara, María, Esperanza...
En el caso que nos ocupa, el nombre de la pretendida «La más grande» termina en «o». Eso nos dio que pensar. Pero es que aún hay más. Si nos fijamos en el nombre por el que es conocida su pareja, vemos que este termina en la letra «a» (Ortega). A estas alturas os estaréis planteando lo mismo que nosotros: ¿Es posible que nos hayan estado tomando el pelo todos estos años? ¿Es posible que no sean lo que dicen ser?
Nuestra teoría defiende que este matrimonio forma una pareja perfectamente convencional: un hombre y una mujer, pero que quien desempeña el papel de hombre es en realidad la señora de la casa y la que hace el papel de mujer es el padre de familia. Simplemente escogieron unos nombres que les permitiese aparentar normalidad, pero que de algún modo reflejasen su verdad.
En atención a estas hipótesis, la explicación anterior por la que el señor Rocío Jurado era llamado «La más grande» ya no se sostiene. No puedes ser la mejor cantante femenina de este país si no eres una mujer.
¿De dónde viene ese sobrenombre? Seguramente la persona que se lo puso la conocía bien, pero que muy bien. Había compartido intimidades con Rocío, por lo que sabía de sobra de qué hablaba cuando la llamaba así. ¿Por qué la llamaba así? La explicación puede ser más sencilla de lo que pudieramos pensar...
La conclusión a la que hemos llegado es: Rocío Jurado recibía el sobrenombre por todos conocidos porque, bajo sus faldas, bajo sus vestidos de fiesta y sevillanas, escondida entre su ropa interior se hallaba... ¡LA MÁS GRANDE!
Lamentablemente no tenemos pruebas de que Rocío tuviese un pene del tamaño del Gran Cañón, así que desde aquí propongo a los periodistas del corazón de este país que saquen a relucir su sensibilidad una vez más y procedan a la exhumación del cadáver para despejar esta terrible duda.