Se abre el sumario Gürtel, y hay mierda para parar un tren
Hasta la gaviota del PP recibió regalos y dinero de la organización de «Don Vito» Correa

Se ha levantado el secreto de parte del sumario del caso Gürtel, con previsibles resultados: 17.000 folios llenos de caca, que pringa directamente a varios dirigentes del Partido Popular. Mariano Rajoy se ha quedado mudo: «No sé, chico, es la impresión; acostumbrado a ver estos folios por separado, en los periódicos, enfrentarme a ellos de sopetón como que me da pánico.» Por lo demás, dice no acordarse de nada.«No sé, tengo un vago recuerdo de un tipo con bigotes revoloteando en torno a mí... y un tipo con un gato en el regazo, voz profunda, que no paraba de rascarse la barbilla, diciéndome no sé qué de una oferta que no podría rechazar», nos explica un aturdido Rajoy. «Pero, vamos, yo, por la época en la que pasaban estas cosas, en el PP, no pintaba nada. Limpiaba los váteres, o era secretario general, o algo de eso.»
Precisamente, ese es uno de los puntos estrella del sumario: haciendo gala de una puerilidad que asombra en un supuesto genio del mal, Correa se autoimpuso como mote, para aparecer en los asientos de la caja B, el nombre de «Don Vito». Vamos, que sólo le faltó llevar en su tarjeta el cargo de «Mafioso y Corruptor de Políticos».
Los populares que recibieron regalitos (a cambio, tal vez de cariño, tal vez de obras adjudicadas en sus respectivas administraciones) son muchos. Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo, recibía (presuntamente) 6.000 euros mensuales. Ana Mato recibió (presuntamente) un coche. Ricardo Costa quería (presuntamente) su coche con tapicería negra (un color muy sufrido). El yernísimo Agag medió (presuntamente) para que El Bigotes organizara los actos de Aznar. Y así podríamos seguir (presuntamente) los 17.000 folios.