Lo de Gürtel iba en serio
Correa, el nuevo Padrino
No lo decimos nosotros, lo decía él mismo
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La trama de corrupción del PP ya parece una peli de mafiosos. Al principio, todos estaban muy ofendidos porque eso era una persecución en toda regla, un vil plan del PSOE para desviar la atención. Incluso querían ir a Europa a llorar (entendiendo por Europa, no el continente, sino el Parlamento Europeo). Lástima que toda la credibilidad de los populares (si es que tenían alguna) se ha ido bastante al carajo cuando se han desclasificado parte de los documentos del caso, dejándose al descubierto una abrumadora cantidad de pruebas que ni siquiera ellos, con una habilidad para negar la evidencia que haría empalidecer a los mismísimos Monty Python, han podido refutar.
Así pues, Rajoy ha optado por el plan B, y ha dicho que no hace falta hablar tanto de esas cosas, que a veces es mejor la indiferencia y el olvido. Con dos cojones. Con dos cojonazos que, si no fueran metafóricos, contendrían tanto semen como todos los bancos de esperma de España juntos. La anécdota es que, gracias a los documentos desclasificados, sabemos que el tal Correa se hacía llamar Don Vito, como el Padrino. Lo realmente jodido del tema es que, mientras lo hacía, mangoneaba sin parar y potenciaba aún más esta crisis que desde el mismo PP tanto escandaliza y de la que culpan, sin ningún tipo de rubor, única y exclusivamente, a los socialistas. Y ahora, si hay algún listo que en los comentarios tiene pensado escribir que no nos atrevemos a meternos con el PSOE, le invitamos a irse un poco a la mierda. Con cariño, eh, pero 1) sí que nos metemos con los que están en el Gobierno, y desde hace tiempo (fijaos un poco en la web y lo veréis) y 2) cuando el único partido que podría hacer oposición está compuesto casi exclusivamente por tipos que parecen personajes de Los Soprano, tenemos que quejarnos. Qué país...