Caso Gürtel
No todo era por dinero. Correa también ofrecía «servicio de chicas».
«Y tías impresionantes y todos en pelotas», es como describe sus fiestas el empresario. ¿Es la política municipal más interesante de lo que pensábamos?

¿Creían que el goteo había terminado? Un nuevo highlight surge del sumario Gürtel. Al parecer, Francisco Correa ofrecía lo que los periódicos llaman «servicios de chicas» a políticos madrileños. Vamos, que contrataba (presuntameeeente) prostitutas para afianzar su amistad con, por ejemplo, los ex concejales de Majadahonda implicados en el caso. En definitiva. Que además de presunto corrupto, presunto macarra.En otros ámbitos la amistad se afianza invitando a una caña, nos comenta un presunto implicado en el caso. En política es más difícil. Aquí por menos de un soborno, un obsequio o una orgía la amistad no se afianza. Somos gente desconfiada.
Además, se ha sabido (bueno, esto se sabía ya de antes, pero hay tantas cosas que se hace complicado distinguir lo viejo de lo nuevo) que el empresario cerraba algunos de sus negocietes en fiestas u orgías, que aunque no llegaban a bacanales, eran bastante movidas: había cinco tías impresionantes, y todos en pelotas, describe el propio Correa, con la candorosa sinceridad que le caracteriza.
Con respecto a esta última revelación, fuentes del Partido Popular nos ha aclarado que si bien no tienen constancia de que ninguno de sus miembros (nunca mejor dicho) participara en estas orgías, un regalo no puede ser considerado un soborno, y que a todo el mundo le han hecho un favor y no por eso hay que tratarlo como a un criminal...¡ que mala es la envidia!.