El Constitucional italiano jode vivo a Berlusconi, y le niega la inmunidad
«Vale, de acuerdo, pero tengo más pelo y follo más que todos ustedes juntos, jueces rojos de mierda», ha comentado, sonriendo, Il Cavaliere


Tal vez ya lo sepan, pero, si no, se lo contamos: Silvio Berlusconi se había hecho, con todo el cariño, una ley de inmunidad ante la justicia. La ley Alfano le permitió paralizar los juicios abiertos contra él y sus colegas: era, por tanto, una especie de escudo antijueces. Pues bien, el Tribunal Constitucional italiano ha declarado anticonstitucional dicha ley, por pequeños detalles técnicos. Primero, no fue aprobada como ley constitucional, es decir, no contó con el apoyo de dos tercios del Parlamento. Segundo, está feo que haya personas por encima de la ley, por muy primeros ministros que sean.
«¡Pero esto es absurdo! ¡Soy demasiado importante para estar de juicios otra vez!», ha declarado Berlusconi, al conocer que dos de los procesos que tenía paralizados se han reabierto. «¡Tengo negocios que cerrar! ¡Velinas que atender! ¿Creen que este puto país se lleva solo?»
Según Berlusconi y su gobierno, la decisión del Tribunal ha sido, sobre todo, política, ya que, en su opinión, en su práctica totalidad, los jueces y fiscales italianos «son una panda de comunistas malfollados, pero la mayoría del pueblo está conmigo, y, si la mayoría del pueblo está conmigo, es que me merecen, ¿no les parece? Así que seguiré gobernando, desde el talego si fuera menester.»