Otra entrega de la emocionante serie de El Jueves «¿Qué fue de?»
El año 1984: «Orwell no dio ni una»

Entrevistar a personas no está mal, pero es más de lo mismo. Todos hemos visto en incontables ocasiones gente a la que le preguntan y da la brasa. En cambio, ¿cuántas veces se ha entrevistado a un año? ¿Cuántas? ¿Eh? Bueno, a lo mejor alguna, no tenemos controlado todo lo que pasa en el mundo, pero en todo caso está menos visto. Así que hoy, para vuestro uso y disfrute, nos hemos ido a buscar al año 1984. Lo de los años es realmente jodido. Nacen un uno de enero siendo rollizos bebés y sólo 365 días más tarde ya son viejos pellejos totalmente demacrados. La creencia popular es que, entonces, el año muere. ¡Falso! Lo que hace es ir a pasar el resto de sus días en un geriátrico. Y eso es precisamente lo que le ha hecho 1984. Le encontramos jugando una partida de ajedrez con 1999, al que recrimina ser demasiado moderno y descarado, aunque sobre todo se le queja por haber permitido que durante su mandato King África triunfara internacionalmente. Cuando llegamos, nos escruta con la mirada de arriba a abajo, y algo parece no gustarle. “Vaya pintas… ¡Este 2009 no tiene vergüenza!” sentencia finalmente.
Esperamos escuchar un relato apasionante sobre el ser que vivió aquel año con más intensidad pero, por el contrario, 1984 se muestra decepcionado. “George Orwell había puesto las expectativas demasiado altas con su novela: lo del gobierno totalitario controlando el mundo, manipulando la información y espiando a cada uno de sus habitantes sonaba, por lo menos, interesante”. Sin embargo, tal y como él nos confiesa, 1984 fue un año muy tonto: “Asturias Patria Querida fue declarada himno oficial de Asturias, se firmó la declaración de Caracas, que ya me dirás quién se acuerda, Nicaragua aprobó su ley electoral… ¿¿Qué manera de pasar a la historia es esta??” Intentamos consolarle y le decimos que fue el año en que se cargaron a Indira Ghandi en la India, que eso seguro que está en los libros. Él, furioso, nos contesta que el Ghandi que molaba era Mahatma, y que el año que se llevó la fama con éste es 1948. Definitivamente, tenemos que darle la razón: 1984, si tenemos en cuenta los hechos históricos, fue un poco una mierda.
Abandonamos el geriátrico con una sonrisa en los labios. Parecía improbable, pero finalmente hemos hecho feliz al pobre anciano. Ha bastado con contarle que Scarlet Johansson nació precisamente en 1984. Cuando subimos al Seat Ibiza para volver a la redacción, todo parece haberse arreglado. Oímos de fondo como, dentro del asilo, nuestro viejo amigo alardea de su reciente descubrimiento. Y, de repente, le oímos llorar otra vez. 1986 le ha dicho que Scarlett Johansson ya no importa ahora mismo, la buenorra que está de moda es Megan Fox, y ésta nació en su año. Realmente, 1984 no gana para disgustos.