El Féisbuc está muy muerto últimamente, ¿no?
Quizá por eso acaban de abrir un cementerio virtual, donde se mudan los perfiles de usuarios occisos (uséase fiambres)
La cosa va como sigue: Facebook tiene 500 millones de usuarios, y algunos de ellos a veces mueren. Por aquello de que somos humanos y eso. El tema de «qué hacer con las cuentas de Internet y redes sociales de alguien cuando traspasa al Manchester» ya se discute de antiguo; y como muchas veces esas cuentas sobreviven al usuario, Facebook ha creado para ellos el primer «cementerio virtual».
No tiene mucho: se trata de un apartado al que irán a parar los perfiles de usuarios difuntos, para que sus amigos puedan dejar mensajes, compartir recuerdos, etc.
La cosa parece una tontería, pero claro, visitar las tumbas, conservar recuerdos y hablar con fotos de personas muertas también es una tontería que por alguna razón tenemos impresa en el genoma. El cementerio virtual tan sólo adapta al siglo XXI esa muy humana melancolía.
Eso sí: agradeceremos a Facebook que trate estos perfiles con un poco de solemnidad. Nada de anuncios de «Yo perdí 30 kilos en dos meses, pregúnteme cómo». Ni juegos en Flash del tipo «bebe más que la rubia». Y, por Dios, nada de banners de La web de la muerte, de aquellos que ríen al pasar el cursor por encima. ¡Un respeto, por favor! ¡Res-pe-to!