Cumbre del clima en Barcelona: al menos, les está haciendo buen tiempo
Es sólo el prólogo de la próxima cita en Copenhague, que apetece menos, pero se firmará algo de verdad
Representantes de 160 países (república arriba, república abajo) se reúnen toda esta semana en Barcelona, en una primera ronda de negociaciones hacia un nuevo pacto mundial contra el sofocón global, también llamado «menopausia terrestre» por algunos científicos. Unos pocos.Por ahora, ni se ha avanzado gran cosa ni se tiene un objetivo muy claro, porque ya está previsto que, de firmarse algo, se haría en la próxima cumbre del clima en Copenhague, este diciembre, pero los representantes están satisfechos porque «el tiempo está siendo muy bueno. Hacemos casi todas las reuniones en la terracita del hotel, y oye, en manga corta en noviembre, un lujo», afirma el representante de Portugal, cuyo nombre ha olvidado apuntar nuestro reportero. «Vaya, que estamos pensando de veras si es necesario corregir el calentamiento ese».
Estados Unidos debería pronunciar esta semana un compromiso serio sobre reducción de gases invernadero, pero sus representantes se limitan a escuchar propuestas de otros países y no se mojan ni bajo la ducha.
EE.UU. fue el único país industrializado que no ratificó el protocolo de Kyoto (que será sustituido por el de Copenhague), y eso se lo reprochan muchos. (Por cierto, que España no debería unirse a esos reproches, ya que es el país que lo ratificó y menos se ciñó a él.) En cualquier caso, seguro que Estados Unidos se enrollará mucho más ahora que tiene un presidente negro. Ya, no tiene nada que ver en absoluto; pero es lo que opina todo el mundo.