Ronaldinho dejó claro que puede estar en el mundial, de público, como tanta otra gente
El Madrid inventa el fútbol-tenis
El partido contra el Milan fue un constante ir y venir que le costó alguna tortícolis a más de un aficionado

No tenemos ni puta idea de futbol, así que el partido de ayer nos pareció entretenido. Pero lo cierto es que el Madrid en San Siro es cómo España en Eurovisión, que va con entusiasmo, pero siempre se queda sin ganar. Empezó marcando Benzema para el Madrid. El Milán siguió jugando a esperar la pelota más que a correr detrás de ella y metió el empate gracias a un penalti que le pitaron a Pepe, que por lo visto es mutante y tiene una mano en la axila. Estos jugadores cada día están más preparados. Lo marcó Ronaldinho. Sin tiempo a recuperarse, Pato, metió el segundo de los milanistas, pero el colegiado lo anuló. Y así acabó la primera parte. En la segunda los equipos pasaron de marcar porque estaba visto que al árbitro no le apetecía señalar más goles. Empate a uno, los madridistas primeros de grupo.
Cómo ya avanzó ayer «Xpelotas», Raúl jugó. Sabemos que entró el 7 blanco porque se le oyó a Benzema: «joder macho ya vuelvo a tener a ese pesado ahí delante, porque no se jubilará el tío plasta».
Dida demostró cuán democrático es el futbol, dejando patente que cualquiera puede llegar a ser portero titular en el Milán, sobre todo si ese cualquiera no coordina las extremidades superiores.
Eso sí, por una vez hubo unanimidad respecto al árbitro, los dos equipos admitieron que si lo tuvieran que invitar a cenar de postre le darían arsénico. La OMS está por declararlo pandemia, así, de buenas a primeras.
Las reacciones de los protagonistas fueron dispares, Pellegrini dijo: «No me voy contento, ahora ya no me cuestionan, y yo quería volver a ser portada en los periódicos. Hablaban más de mí que de CR9». Por su parte, el entrenador «rossoneri» declaró: «El empate ha sido justo, pero yo no soy juez, así que me importa una mierda, yo quería ganar».
Ahora el Madrid ya piensa en la Liga, y la próxima semana recibe la visita del Alcorcón en Copa del Rey. Pellegrini ya está rezando por si acaso, San Casillas no es suficiente.