No hay mujeres frígidas sino hombres inexpertos; pero por si acaso...
Piernas abiertas a la «viagra femenina»
Si eres de esas mujeres que cuando descruzan las piernas hacen caer diez grados centígrados la temperatura de la habitación, la ciencia acude en tu auxilio. La llamada «viagra femenina», una versión para mujeres de la pastilla azul que tanta alegría ha traído a matrimonios gastados y a reparadores de somieres, acaba de superar la fase de ensayos clínicos con resultados alentadores: un 70% de mujeres que probaron la píldora pasaron de libidograma plano a tigresas en celo.
La farmacéutica Boehringer Ingelheim desarrolló este producto a partir de un antidepresivo fallido. «Bastó con añadirle un poco de calientaburras a la fórmula para que cure la depresión, el dolor de cabeza y la sequedad pubiana», afirmó el supuesto científico que nos atendió en la farmacéutica, aunque probablemente era un mozo de almacén que había birlado una bata blanca porque la azul estaba sucia.
El invento favorecerá incluso las ventas de la viagra tradicional, según un portavoz de la compañía: «En un matrimonio sin llama, cuando la mujer empiece a tomar la viagra femnina, obligará al marido a estar a la altura, por lo que tendrá que recurrir a la masculina, y eso exigirá que la mujer siga tomando la femenina para aplacar su ardor, y él, y ella, etcétera, etcétera...»
Una cosa es segura: los de las farmacéuticas no necesitarán pastillitas azules. Hace tiempo que son impotentes, excepto cuando comprueban el precio de sus acciones.