Uno de los rehenes es el director de dos empresas que gestionan túneles de peaje
Secuestro en Mauritania: ¿Al Qaeda o un montón de conductores cabreados?
«Quien roba a un ladrón ha cien años de perdón», dice el refrán, que sin embargo no especifica cuántos años de perdón tiene quien lo secuestra

El pasado 24 de noviembre, el túnel del Cadí (el segundo más largo de Cataluña) celebró su 25 aniversario suprimiendo los abonos que hacían que fuera más barato, y dejando sólo descuentos para los clientes habituales. Ni una semana después, el director de la empresa que lo gestiona, Albert Vilalta, ha sido secuestrado en Mauritania. Las fuentes oficiales dicen que ha sido Al Qaeda, pero a nosotros nos parece demasiada casualidad. El sentido común señala como responsables del secuestro a un grupo de catalanes cabreados. O, en todo caso, si se trata de terroristas islámicos, deben de haber sido los que viven en la provincia de Gerona, hartos de que cada vez que querían ir a Andorra a por queso la cosa les saliera por un pico.
Vilalta era parte de la llamada Caravana Solidaria 2009, que transportaba material a distintos países de África, en lo que constituía una práctica muy cercana a la de Robin Hood. En el caso de nuestro hombre, robaba al primer mundo para dárselo al tercero. Sin embargo, sean cuales sean las circunstancias, secuestrar está feo, así que desde aquí pedimos (no servirá de nada, pero por intentarlo) que lo liberen inmediatamente, a él y a sus compañeros. Que así a lo mejor vuelve a casa de buen humor y hace una rebajita en el peaje…