Se confirma la presencia de horchata en Marte
El origen extraterrestre de la bebida asombra a la ciencia, pero más raro era que se le hubiera ocurrido a un valenciano

La sonda Mars Mallow XXIV, lanzada en octubre de 2008 para hacer un recorrido turístico por el espacio sideral, pasando por Marte, Ceres, parar en una luna de Júpiter para estirar las piernas y seguir rumbo a Neptuno, ha enviado datos reveladores sobre la composición del Planeta Rojo. La existencia de agua (sospechada, rebatida y confirmada infinidad de veces) ha quedado en anécdota ante el descubrimiento de vastos depósitos de horchata en la corteza marciana.
Nos lo confirma Michael Mengler, ingeniero de la NASA y ávido consumidor de las cápsulas violetas de la Nespresso: «El cromatógrafo de gases instalado en la sonda confirma que el suelo marciano se compone de basalto espolvoreado con óxido férrico, magnesio, sodio y diversos clústeres de agua sólida, azúcar y leche de chufas.» En otras palabras, horchata valenciana.
El hallazgo abre la puerta a numerosas hipótesis, en su mayoría delirantes e indemostrables, que son las que más agradan a los científicos. «Es muy posible -nos ofrece el profesor Mengler, a modo de ejemplo de su imaginación- que en sus primeros millones de años Marte fuera acribillado por una lluvia de chufas siderales, que habrían dibujado los cráteres en su superficie y, al descomponerse, crearían los fosos de horchata bajo su corteza. Otra posibilidad es que alguien haya estado jugueteando con este cacharro», añade, señalando su cromatógrafo. «Pero por una vez que cada diez que podemos decir algo realmente interesante del planetucho ese, déjennos disfrutar el protagonismo.»