Éxito en la reunión Sinde-internautas: ¡Nadie escucha a nadie!
Para evitar que las ideas de unos y otros les influyeran mutuamente, todos asistieron al encuentro con tapones en los oídos.

Ojalá a Ángeles González-Sinde le hicieran bullying en el cole. Más que nada, porque así ya estará acostumbrada a todos los insultos que le están cayendo encima. Faltarle al respeto a la Ministra de Cultura es ya el deporte nacional de este país, y en estas últimas horas la gente lo práctica todavía con más ganas gracias a la ley que permite cortar conexiones a Internet si no se respetan los derechos de autor (sólo a quienes se lucren con ello, según dicen desde el Gobierno). Ayer Sinde se reunió con blogueros y especialistas en Internet para darles sus motivos, pero abandonó el encuentro antes de tiempo. La excusa oficial fue que tenía que ir a inaugurar un museo. En realidad, según nos cuentan nuestras fuentes, la ministra huyó porque (según Sinde) se metían con ella y olían raro.
La reunión transcurrió en la más absoluta normalidad. O sea, en la más absoluta normalidad en estos casos, que significa que hubieron numerosos momentos de tensión. Ambas partes se cerraron en banda y se escudaron en el “¡No te oigo! ¡No te oigo!”, que como argumento en el patio de colegio cuela bastante bien, pero tiene poca pegada en la edad adulta. Algunos internautas incluso adornaron su queja con un “¡Ramoncín ladrón!” que estaba absolutamente fuera de lugar (Ramoncín no tiene nada que ver con la ley, de hecho ni siquiera estuvo presente en el manifiesto ese en el que los autores demostraron que además de artistas son unos lloricas) pero que les dejó muy descansados.
Después de esta primera cita fallida, es poco probable que la relación entre el ministerio de Cultura y los usuarios de P2P llegue a buen puerto. Vamos, que no habrá segunda cita. Y que González-Sinde va a seguir escalando puestos en el odiómetro español. Y que Ramoncín continuará sin tener ninguna relación con todo esto, pero fijo que pringa.