No retiran los cruficijos de las aulas: ¿teme el PP que se llenen de vampiros?
Ese sería un motivo coherente (al menos más coherente que el del cristianismo)

El PSOE apoyó recientemente en el Congreso una iniciativa para que el Gobierno retire los símbolos religiosos de las escuelas públicas. Sin embargo, el mismo día ZP (que pertenece al PSOE, aunque parece que últimamente ni eso lo tiene claro) dijo que quitar los crucifijos de las aulas no está en su agenda. ¿Otro error del presidente, o es que sabía algo que nosotros ignoramos? Nuestros expertos nos han dicho que es lo segundo. Claro que nuestros expertos son dos vagabundos que duermen en un cajero y trabajan a cambio de un tetra brick de Don Simón (y no siempre lleno), pero no tenemos presupuesto para contratar a nadie más. Según ellos, Zapatero ha sido advertido por el Partido Popular de que, si las cruces son retiradas, las clases se llenarán de vampiros que chuparán la sangre a los pobres e indefensos niños.
"Eso no tiene mucho sentido, porque los vampiros no existen y porque si fueran reales sólo saldrían de noche, y a esa hora no hay clase", hemos respondido nosotros, pero ambos han replicado que esos seres sí existen, y si no lo creemos que miremos a Alejo Vidal-Quadras. Han añadido que todo eso de que el sol les afecta era cierto hasta que Nivea sacó unos estupendos protectores solares (no, Nivea no nos paga por el artículo, pero si quiere hacerlo que nos contacten y aceptaremos su dinero con mucho cariño). Les contestamos que, si fuera así, los vampiros atacarían en todas partes donde hubieran crucifijos, pero nos desmontan con el argumento definitivo "Si no fuera por eso, ¿para qué querrían los del PP mantener esos objetos? ¿Por una religión que dice que a la madre del hijo de Dios en la Tierra la preñó una paloma? Nadie con dos dedos de frente se lo creería. Fijo que temen a los vampiros". No nos hemos atrevido a contradecirles.