Esta semana, en «El Jueves»
Extra Friki
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Lo denunciaba Federik Freak en su página, no hace mucho: el término ‘friki’ se está diluyendo por culpa del uso inapropiado.
Derivado del inglés freaky, de freak (‘monstruo; tío raro’), significaba, originalmente, a una persona a menudo joven, casi siempre tildada de inmadura, encerrada en aficiones obscuras o incomprensibles para el profano, llena de entusiastas conocimientos en áreas poco comunes, y privada de gran vida social fuera de esta esfera —definición libre: qué quieren, el DRAE no recoge ninguna palabra que no usara Torrente Ballester—.
Hoy, la palabra se ha popularizado en exceso. Los nuevos intelectuales se etiquetan de frikis porque compaginan el cine surcoreano con Mazinger Z; eso es gafapastismo. La chica más popular del instituto, guapa y escultural, reina de las desinhibidas con medio canuto, se cree friki por llevar bolso de Emily the Strange; eso es petardismo. Un truño de treinta añacos que opina en diarios digitales, grita en el fútbol y tiene ideas dignas de juventud aznariana, se llama friki a sí mismo porque lee El Jueves. Eso es lamentable.
Por eso hemos hecho este extra, dedicado a los frikis de verdad. Los auténticos. Los que no se enorgullecen. Los que de tan raritos sois entrañables. Los que dan grima y pena al rebaño, pero a los que en el fondo, cada uno de nosotros, amamos y envidiamos. Un Jueves rebosante de azúcar, inmadurez y referentes rarunos, con páginas 3D (va en serio, viene con gafas) y calendariaco de regalo.
Frikis: sois la esperanza de occidente. Vuestro ostracismo es la respuesta a esta globalización innecesaria. Vuestra cultura es el puñal de Bruto al tirano académico. Vuestra independencia es la alternativa al borreguismo general. Vuestra marginalidad es en realidad indiferencia hacia un sistema absurdo. Vuestra sexualidad restringida es el remedio a la superpoblación. Vuestro es el futuro en un universo ideal. Que la fuerza os acompañe.