El último anuncio de TVE será autofelatorio
Y mientras, los anunciantes descontentos consideran una huelga de publicidad... ¡A que no hay cojones!

Televisión Española emitirá su último anuncio comercial minutos antes de las campanadas de 2010, y para cerrar esta etapa, qué mejor que un anuncio de autobombo sobre la misma corporación de RTVE. Y es que el evento es digno de celebración: imaginen un canal sin amas de casa cantarinas, sin fraudes en bata blanca confirmando mitos pseudocientíficos, sin comerciales de lejía venidas del futuro ni erizos que han apurado demasiado su suerte esquivando automóviles.Un espacio libre de mayordomos, de payasos en lavadoras, de burbujitas, de numeritos naranjas que inhalan helio. Un lugar sin futbolistas que comen natillas y luego arruinan sus carreras, sin partículas azules en perpetua lucha contra las manchas, sin bebés en bata blanca desarrollando pañales. Sin androides recitando perfumes en lengua extranjera. Sin vacaburras de tripi hablando de compresas. Sin (oh, gracias, señor) Fernando Alonso. Sin (¡por favor! ¡por favor! ¡por favor!), SIN CAMPAÑAS ELECTORALES. ¡Sí! ¡Sí! ¡2010 será realmente un año maravilloso! ¡Gracias! ¡Gracias, oh, futuro!
Mientras tanto, en otras cadenas... la nueva ley audiovisual que permite ampliar la publicidad de 12 a 29 minutos por hora de emisión está levantando ampollas. Unos tan poco, y otros tantísimo. La Asociación Española de Anunciantes se queja de que tanta publicidad podría jugar en su contra (cierto, con lo digeribles que se hacían hasta ahora los intermedios a dos minutos de acabar una película); que su profesión está injustamente desprestigiada (gran verdad: qué haríamos sin sus sobreimpresiones cubriendo tres cuartos de pantalla de nuestra serie favorita), y que con la nueva ley sus campañas podrían perder eficacia (¡qué razón tiene! ¡Con las ganas de comprar que dan los infocomerciales! De comprar armas para matar a todos los hijos de puta que idearon, crearon o participaron remotamente en esa abominación, claro). Tal es su disconformidad, que planean incluso hacer una huelga. Un día sin publicidad en todos los canales. ¿Puede haber medida de presión más absurda?
Desde aquí les retamos: ¡Sois unos mierdas! ¡Siempre lo habéis sido! ¿Un día sin anuncios? ¡Si tuvierais dignidad, nos dejaríais sin publicidad para siempre! ¡A que no hay huevos de desposeernos de todos esos anuncios que tanto nos gustan! ¡Venga! ¡No tenéis cojones! ¡No tenéis cojones!