Humoristas demandarán a Carod-Rovira por intrusismo profesional
El caso del consulado de Senegal en Barcelona pone el listón del humor a una altura imbatible

La última de Josep-Lluís Carod-Rovira, el trillizo gracioso del tripartito catalán, ha causado gran revuelo en la redacción de El Jueves.La cosa ha ido como sigue: Carod viajó a Senegal, en un periplo bastante sonado por el hecho de que venía de inaugurar el aeropuerto de Lleida y tuvo que volver en helicóptero hasta el Prat para no perder el vuelo. A los dos días de estar allí, el martes, convoca a la prensa que le acompaña para anunciar a bombo y platillo que ha llegado a un acuerdo con el gobierno local para abrir un consulado senegalés en Barcelona. La siguiente en levantar la voz es la cónsul de Senegal en Barcelona, Marie Claude Vila de Font- Riera, para recordarle que tiene el consulado en Travesera de Gracia desde 1973, para lo que guste mandar.
Incapaces de replicar con un chiste la noticia que ya es un chiste en sí misma (y de los que te salvan la semana, para más señas), sólo nos queda llorar. Concretamente, llorar al sindicato de humoristas exigiendo que se respeten nuestras competencias.