Asumid esto de una vez, petardas
Que Brad y Angelina vuelvan a ser solteros no los pone a vuestro alcance
Una ruptura que la prensa rosa lleva dos años anticipando, no es un predicción: es un anhelo desesperado

Ser Brad Pitt o Angelina Jolie ha de ser un poco una mierda. Sí, bueno; eres una estrella de cine; eres más rico que varios países del tercer mundo; y te follas a Angelina Jolie o a Brad Pitt, que debe de producir una satisfacción, al menos las primeras veces.Pero durante seis años de vida en pareja has tenido que aguantar la atención del grupo superpoblado de Facebook «Gente que se hace llamar prensa rosa y en realidad no son más que señoras». Esas personas, cuya tristísima profesión es cotillear, escriben el guión de tu relación: «se arrejuntan, son felices, adoptan niños, se distancian, se discuten, se ponen los cuernos, se separan». Los rumores a tu alrededor, la nube de moscas con teleobjetivos y el sentir que las portadas en los kioscos son espejos provocan un desgaste. Lo que hace que acabéis separándoos. A lo que las señoras replican: «¿Lo veis? ¡Acertamos!»
El caso es que, después de años anticipando la crisis de la pareja más emblemática de Hollywood, el triste desenlace podría estar al caer. Ya se habla de dividir bienes y de la custodia de sus hijos, casi todos los cuales, por cierto, tienen nombres jodidamente horrorosos. Los especuladores pueden estar satisfechos. Eso sí, a sabiendas de que aunque Brad y Angelina vuelvan al mercado como solteros cotizadísimos, ni están a su alcance ni, de hecho, les mirarán jamás a la cara.
Extraño mundo, el de la prensa rosa. Quizá se trate, simplemente, de señoras frustradas: lo que yo no consigo, que no lo tenga nadie.