Un supermercado pide a sus clientes que no vayan a comprar descalzos ni en pijama
En una de sus sucursales de Cardiff, Gales, la cadena Tesco ha puesto carteles que dicen: «Se debe entrar calzado y no se permite ropa de dormir». Un portavoz de Tesco explicó que aunque la empresa no tiene un código de vestimenta estricto, no quieren que la gente acuda en ropa de dormir para no ofender a otros clientes.
Coño, pues que vendan zapatillas y punto.