¿Es Guti el nuevo Mesías?
Por si acaso, ves al médico a que te haga un chequeo y no te juntes con romanos, chato, que tienes 33 años

No nos consta que Jesucristo diera un pase de tacón a ninguno de sus 12 apóstoles pero, de haberlo hecho, no superaría en belleza plástica, clase y efectividad al que Guti dio a Benzema el sábado pasado frente al Deportivo de La Coruña. “El tacón de dios”, “la autoridad del tacón”, “tacón del prodigio” y un doblemente original “vistazo mental atrás” son algunas de las perlas que el fanatismo de la prensa deportiva y la carestía de noticias en general han generado estos 2 últimos días.
Vale, si. El taconazo tiene mucho mérito, el balón terminó en la red y Guti dio el pase haciéndolo parecer sencillo y sin partirse la crisma pero tampoco hay que pasarse. De un carnicero no se espera que convierta en arte el corte de las chuletas de cerdo pero, tal vez por eso, las posibilidades de que un carnicero desarrolle su carrera profesional en el Real Madrid son más bien escasas. Guti, en cambio, juega en el club blanco y lo hace para dar espectáculo y propiciar la conversación de miles de clientes habituales de bares de toda España. Gentes de todo pelaje y condición a los que sólo une su alcoholismo militante y una pasión por el fútbol más visceral aun. Tras la jugada de Riazor lo ha conseguido. Allí, donde el fútbol es la religión, la prensa deportiva la Biblia y Guti su nuevo Mesías, no se habla de otra cosa y una idea se abre paso con fuerza entre las cañas y la bandeja de croquetas: Guti tiene que ir al mundial. ¡España se lo debe! Puede que todo esto se esté yendo un poco de madre y se esté tratando de sacar demasiado de una jugada aislada de la que nadie hablaría si el que la protagonizó no jugara en uno de los 2 grandes clubs del país. Pero tranquilos, la semana que viene vuelve a haber liga y aparecerá un nuevo iluminado. Mientras tanto ya sabéis, si bajáis al bar entrad gritando Guti selección, que es complicado razonar con un borracho.