iPad: el fiasco del año
Hay que ser muy fan de Mac para encontrarle alguna utilidad a ese Telesketch de 300 €

Cuando las noticias tecnológicas desbordan su pequeña sección en la prensa, malo. Si es cosa de Microsoft, porque cada nuevo Windows es otro aro por el que pasar; si es de Apple, porque lo de meter funciones a saco en un gadget de bonito diseño y nula funcionalidad y ponerle un nombre obvio con el prefijo «i» ya canta, señor Jobs. Sin embargo, el irritante entusiasmo del tecnoadicto justifica y amplifica esta repercusión. Hoy es a los Apple fans, acérrimos defensores de la supuesta alternativa guay al monopolio de Bill Gates, a quienes culpamos de la expectación creada por lo que ha resultado ser un puto fiasco: el iPad.
O sea, tienes un portátil sin teclado ni ratón ni (lo más fuerte) puerto USB; es decir, tienes un teléfono móvil de hace ya un par de años, pero mucho más grande... y sin cámara, sin Flash y que sólo permite usar una aplicación a la vez. ¿A esto le hemos dedicado portadas? ¿Para esto hemos parado telediarios?
De acuerdo, sois fans de Mac, no se puede discutir con vosotros: vuestros ordenadores son más bonitos, vuestro programario es más libre y utópico, Mac es el estándar en el diseño gráfico, y qué demonios, a todos os gustan los hombres y tenéis derecho a expresaros. No os culpamos. Pero, por favor, ahorrémonos la brasa cuando Steve Jobs saque otro truño. Que yo sepa, el Señor Roca no para las imprentas cuando saca un nuevo modelo de retrete, y eso sí que lo usamos todos.