Ya está en los cines «Tiana y el sapo» (de hecho desde el viernes, pero somos así de lentos)
2D VS 3D
O sea, que la nueva peli de Disney es de dibujitos de toda la vida
Ver el vídeo
Dos cosas queremos decir de la nueva película de los estudios del señor ese que dicen que está congelado pero en realidad es una leyenda urbana. Una: el traductor del título español se ha vuelto a lucir. Más que nada, por el anecdótico hecho de que en un filme que él (o ella) ha titulado Tiana y el sapo no aparece ningún sapo, sólo ranas. Pero claro, Tiana y la rana rimaba y quedaba feo, y ponerle La princesa y la rana (o sea, una traducción literal) es pedirle demasiado a alguien que debe justificar su sueldo como sea. Una rana y un sapo no son el mismo animal, pero tú intenta contarle eso a alguien que traduce títulos de películas (bastante tiene con lo suyo).
Y cosa número dos que queríamos decir: ¡el 2D ha vuelto! No nos referimos a la posibilidad de ver películas sin gafas 3D, que afortunadamente todavía existe (eso de las gafitas es un coñazo, y alguien tenía que decirlo), sino al hecho de que Disney recupera la animación tradicional (más o menos). Después de que Pixar arrasara con sus obras maestras hechas en tres dimensiones y de que Disney se estrellara una y otra vez (¿por qué será que Up ha triunfado y en cambio Zafarrancho en el rancho fue un fracaso tremendo? ¿Seguro que sólo por la técnica de animación?), decidieron dejarlo. Pero suponemos que ahora se están quedando sin películas que adaptar para hacer musicales (por alguna razón, en las 3D no cantan) porque han vuelto al método tradicional. Y, como se puede ver en nuestro vídeo, no todo el mundo tiene claro que sea una decisión acertada.