Villarato: el complot judeomasónico del siglo XXI
Porque a la prensa no le basta con adular a su equipo en el campo... ¡También hay que hacer investigación!

El pasado sábado, el Barça ganó al Getafe en casa a pesar de dos expulsiones (justas); y el lunes, la prensa de los madriles exclama: «¡Y aún se quejan del árbitro!» Porque desde que Alfredo Relaño dio nombre a esta conspiranoia de los arbitrajes favorables al Barcelona, «el Villarato» está detrás de todo. Para Madrid, el buen rollete entre el presidente de la Confederación y Laporta es responsable de la ventaja de cinco puntos del Barça en la liga, y también, por qué no, de sus seis títulos en 2009 (incluso los internacionales, porque la mano de Villar es muy larga). Para Barcelona, las dos rojas rigurosas de ayer son, precisamente, un conato de independencia de los árbitros hacia Madrid, que por demostrar que la conspiranoia es infundada, les dejó con nueve ante el Getafe.
El Getafe no ha dicho nada, principalmente porque no tiene ningún director de periódico que le coma la polla todos los días (As, Marca, Sport y Mundo deportivo son guarras, pero guarras monógamas). Pero si pudiera, suponemos, diría que, en efecto, los árbitros siempre son favorables al Barça... y al Real. Porque pitarle un penalti a un equipo grande es buscarse la horca —también es dar de comer a los hijos de los periodistas deportivos durante tres meses, eso sí—; mientras que a un equipo pequeño, le sacas las tarjetas que haga falta. En resumen: que todo el mundo cree que los arbitrajes, las conspiraciones, y posiblemente Dios juegan en su contra. Así es el fútbol: un deporte de víctimas.
Ser periodista deportivo es duro. Casi tanto como ser periodista a secas. O un periodista de verdad.
Ser periodista deportivo es duro. Casi tanto como ser periodista a secas. O un periodista de verdad. De uno o dos partidos de 90 minutos has de exprimir contenidos para toda la semana. (Porque hablar de otros equipos, o de otros deportes, está penado con la muerte en todas las redacciones. Lo sabíais, ¿no?) No puedes perderte una sola rueda de prensa pre o postmatch, porque claro, normalmente el entrenador anuncia que van a darlo todo y salir a ganar, pero ¿y si un día dice que se la suda todo y que saldrán a jugar al escondite? ¡Podría ocurrir! Y a este sinvivir añádele la parte de investigación, el politiqueo y la escandalitis, que revela complots como el Villarato con los que desgastar al rival cuando de nuestro equipo no hay nada bueno que decir. Un trabajo difícil, sin duda. Haces todo lo sucio del periodista político, y encima luego te dicen que escribes prensa del corazón para hombres. Qué mala es la gente.