Con la que está cayendo, pa enterrar sardinas estamos
Con la crisis, en el carnaval de Tenerife no tiran ni la raspa: «Va de narices para peinar a los críos»

El popular ritual del entierro de la sardina, que pone fin al carnaval, también se ha visto desvirtuado este año por culpa de la dichosa crisis, que no respeta tradición alguna. «Tal como están las cosas, si nos cae una sardina en las manos, no vamos a hacerle ascos», clamaban las comparsas del carnaval de Tenerife, que este año enterraron un Gormiti. Y aún hubo quien le dio un lametón para asegurarse de no estar perdiendo la ocasión de un apetitoso bocado.Con tan austera ceremonia se dio por terminado el carnaval, y empezada oficialmente la cuaresma. En palabras del portavoz de la Conferencia Episcopal, Monseñor Amancio Malasombra, «ahora es tiempo de templanza y ascetismo. Se han acabado los excesos y el despilfarro: a apretarse todos el cinturón, que Jesucristo murió por nosotros». Siempre tan positivos: gracias, aguafiestas.
De momento, la crisis no ha respetado ni a los Reyes ni el carnaval. Si termina también con nuestras tradicionales escapadas de Pascua, o si por un casual quedan plazas libres de avión en Jueves Santo, será el fin de la civilización tal y como la conocemos.