Tropas españolas en Afganistán: matan poco, pero se fijan mucho
Todos tranquilos: los nuestros no tienen nada que ver con las bajas civiles. Ellos siempre están detrás, mirando atentamente

Pues no es un noticio conocido, pero por tener una visión alternativa del fregao vale la pena destacarlo: resulta que La Vanguardia transcribe este lunes un diálogo grabado entre su enviado en Kandahar, Guillermo Cervera, y dos soldados afganos que lucharon junto a los españoles en Qala-i-Naw. Y los afganos, que no por vivir lejos son muy distintos en cuanto a costumbres tan humanas como rajar de los compañeros de trabajo, dijeron que los soldados españoles son más bien paquetes.
En versión literal, para que no se ofenda nadie: «Cometen bastantes errores. No son tan fuertes como los estadounidenses. No saben hacer bien su trabajo.» E incluso recuerdan una ocasión en que, patrullando juntos, estalló una batalla y los españoles pusieron desierto de por medio, dejando a los afganos solos. «Siempre que había una misión nosotros estábamos en primera línea, y ellos detrás. Están al 50%.»
Eso sí, hallamos un consuelo en esta noticia: si a cada poco tenemos que hablar de las bajas civiles por errores aliados o por misiles inteligentes que ese día no estaban inspirados —33 muertos por error en un bombardeo de la OTAN en Daykundi, anunció el lunes el consejo de ministros afgano—, al menos ahora sabemos que los españoles no cometen equivocaciones fatales. Es difícil alcanzar a un civil desde la retaguardia, a seis millas de la batalla.