10 propuestas para que los parlamentarios curren
«Querido Sr. Bono: enterados de su preocupación por la baja actividad del congreso, le transmitimos unas sugerencias»

A José Bono, Presidente del Congreso, le preocupa la imagen que dan de su institución las llamadas «vacaciones parlamentarias» — el Congreso hace fiesta todo enero y todo septiembre, además de las vacaciones ordinarias y fiestas de guardar. Súmenle a ello el absentismo laboral, que en España, aunque ha descendido con la crisis, sigue siendo el orgullo de la UE, y se dispara particularmente entre los diputados, ya que a algunos se les ve menos por el hemiciclo que un billete de 500 por mi cartera.
Total, que Bono ha instado a todos los grupos a traerle por escrito algunas propuestas para mejorar su actividad laboral. Y los de eljueves.es, que en cierto modo somos un grupo (de gañanes, según el del bar), presentamos las nuestras:
1. Internet, fuera. Para qué engañarnos: Internet sólo sirve para perder el tiempo. Si lo sabremos nosotros, que vivimos de la gente que viene a perder el tiempo aquí. Ah, y se les desinstala el Buscaminas.
2. El bar, cerrado. El bar del Congreso está para los periodistas. Y si el camarero ve pasar por ahí un político mientras dura el pleno, apuntado y con dos cruces.
3. Ni abucheos, ni aplausos. Este va para esas bancadas de truños de PP y PSOE que han convertido el Congreso en un puto antropocirco. Si se creen que cobran 3.126,52€ al mes más dietas para ir gritando “venga, va” cada vez que el rival dice algo o aplaudiendo como jodidas focas al líder de su grupo, ya les pueden sodomizar los dos leones de la entrada. Hay gente que paga por hacer eso, y se le llama ir al fútbol. En el congreso, calladitos.
4. Preguntas putas. El profesor ha de imponerse a la clase, señor Bono. Que ve a alguien distraído durante una intervención: «Señor Fulanito de tal, repita la última frase que ha dicho el orador.» Que no la sabe: a escribir cien veces «Cobro del erario público para prestar atención».
5. Castigos físicos. Van a la baja, pero ayudarían a que se vieran menos congresistas sobrealimentados. ¿Que abuchean o interrumpen al orador? Veinte vueltas al edificio. ¿Que insultan? Colleja. ¿Que intentan un golpe de estado? Cockslap. ¡Humillación!
6. Pasar lista. De la que Bono dice el primer apellido y uno ha de responder con el segundo. El sueldo tendría que ir por plenos. ¿Has faltado al Congreso este mes? Pues no cobras.
7. Y las pellas, con justificante. Firmado por sus santas madres o esposas. «Mi niño no vino al pleno del 23 del corriente porque había vomitado.»
8. Redacción. Después de cada pleno, a entregar al día después de la sesión, explicando lo que se discutió y lo que se acordó. Escrito a mano. Y con un dibujo. ¡Ah!, y a las tres faltas de ortografía, suspendido de empleo y sueldo. ¿Les parece injusto? Repetimos: 3.126,52€ de salario base. ¡Es pa haber estudiao!
9. Deberes. Las intervenciones se han de preparar. Así nos ahorramos los paquetes de medidas anticrisis de Zapatero, que se nota que los ha escrito a última hora.
10. Y en las vacaciones parlamentarias, que aprendan inglés con cuadernos Santillana. Que a ZP y Rajoy, falta les hace.