Un periquito mata a un ladrón de chalés en Alicante
«Es una raza peligrosa», afirman los ornitólogos

El periquito de los Sánchez-Lloferga tenía mala fama en el vecindario. Desde su porche en la calle Vistahermosa piaba con vehemencia a los viandantes, asustando a los niños y provocando escandaleras de aves en la urbanización. Sin embargo, los vecinos le deben una disculpa después de que el pájaro terminara con la amenaza de un asaltador profesional de chalés, ex militar serbokosovar, al que detuvo cuando allanaba la casa de sus amos matándolo a picotazos.
El hecho ocurrió la madrugada del martes 9. Al trino enfurecido del periquito y los gritos de «ya suelto el candelabro, pero paren a este monstruo», la Guardia Civil acudió al chalet en cuestión para hallar al criminal en el suelo, mientras el pájaro devoraba sus órganos vitales. «Hubo que dispararle un dardo sedante al pajarico para acercarnos», dijo un agente. «Que, por cierto, el dardo lo dejó clavado a la pared, como un pincho moruno. Quién iba a decir que en un bicho tan pequeño cupiera tanta mala hostia.»
Según los ornitólogos, el periquito, un ejemplar azul de pecho blanco y motas negras bajo las alas, pertenece a una raza particularmente peligrosa. Los defensores del pájaro afirman que «los periquitos no son peligrosos, el problema son sus dueños»; pero tampoco faltan detractores: «Hoy ya ha matado alguien, y nos da un poco igual, porque sólo era un serbio, pero ¿y cuándo sea alguien que nos importe?», clamaba la presidenta de la AGSC, Asociación de Gente Súper Concienciada que siempre está a la que salta para crear alarmismo.
El dardo tranquilizante no hirió al pájaro de gravedad, aunque sí le ha significado un trauma. Los vecinos lo notan incluso más tranquilo desde el suceso. «Se le ha dulcificado el carácter», dicen. Quizá porque ha visto saciada su sed de sangre.