Rajoy en las fallas: busca las diferencias
El presidente del PP visita Valencia e intercambia elogios con Camps y números de teléfono con las falleras

Después de evitar con más o menos intención la fotografía con el camarada Francisco Camps, por aquello de que queda poco electoral hacerse fotos con alguien que vive en el banquillo de acusados, Mariano Rajoy tuvo que ir a Valencia para bendecir las Fallas; ha intercambiado elogios con el presidente de la Comunitat, y la prensa ha recibido por fin las ansiadas fotos.
A nosotros, sin embargo, nos han interesado más las que se ha hecho con las falleras. Croquetamente, las que han elegido los diarios. Vean, en La Razón (arriba) el porte masculino, la mirada viril, la reverencia sentida hacia el gracioso perfil de la hembra ibérica. Un rostro, un mensaje: «te ponía mirando p’Antequera».
En cambio, el boletín oficial del PSOE, también llamado Público, ha escogido una imagen de don Mariano emasculado (abajo): esa sonrisa de orgullo pueril, como de niño al que le han comprado un huevo Kinder; esa expresión de “hmm... qué bien le huele el pelo”... Se diría que le han puesto mirando para Antequera a él. Valencia tiene fama.