Dejan olvidada una sonda rectal en el orto de un abducido
Los extraterrestres piden disculpas por el error profesional y alegan que le hizo las pruebas «un alumno en prácticas»

A Jim Kahooga, de Wisconsin, le robaron 145 minutos de su vida, los transcurridos entre que vio unas extrañas luces sobre su coche en la carretera y hasta que un granjero le halló en el maizal al amanecer. Eso sí, a cambio de perder sus recuerdos, Jim ha ganado un valioso instrumento quirúrgico de factura alienígena que valdrá sus buenos dineros en eBay: la sonda rectal que los extraterrestres dejaron olvidada en su abdomen y que le fue extraída 6 días después en el Pascagoula Memorial Hospital.
Enterados de la noticia por el USA Today, los extraterrestres emitieron un comunicado pidiendo disculpas a Jim por el «imperdonable error profesional», y explicando que la operación corrió a cargo de un equipo de abductores en prácticas, que ya han sido «severamente amonestados».
El comunicado, de extrema cortesía, postila: «Los científicos de nuestra galaxia presumimos de hacer un trabajo limpio y de no dejar nunca más rastro que una persistente amnesia y un entrañable trauma psicológico en nuestras víctimas. Este caso de mala praxis nos abochorna íntimamente, aunque las prácticas con humanos reales sean necesarias para la formación de abductores profesionales.»
En cuanto a la sonda rectal olvidada (un aparato que describiríamos como un cruce entre una mancha de bicicleta y una pistola de clavos, de unos 22 cm., hecha de una aleación desconocida y posiblemente radioactiva, los extraterrestres han declarado que «Jim puede quedársela. Como el palo de helado ese que te regala el pediatra después de metértelo en la boca.»