La Zarzuela lo ha confirmado
El Rey está gordo: «Pero como una tapia, ¿eh?»
A la semana de que Chávez negara oír el «¿por qué no te callas?», descubrimos que el Rey tampoco oía. Vamos bien.

Se conoce que la liebre saltó cuando —¡Pum!—
—¿Le he dado?
—Coñe, Majestad, que estábamos hablando. No se pueden hacer símiles de caza con usted por medio.
En fin, a lo que íbamos: el rumor saltó a raíz de una foto de Juáncar I El Campechano saliendo de una tienda de audífonos, y La Razón publicó la noticia con confirmación de la Casa Real: que el rey está un poco duro de oído. De la edad será. Vaya, si fuera de escuchar trash metal, nos sorprendería.El caso es que a nosotros nos ha hecho gracia que surja esta nueva poco después de haber leído una perla de Hugo Chávez el viernes de la semana pasada, cuando afirmó en tono amenazante (lo leímos en ABC) que el rey «tuvo suerte» de que cuando soltó el famoso «¿por qué no te callas?», no lo oyó. O sea, entre que Chávez no oyó al Rey y que el Rey no oye, a secas, la cumbre iberoamericana esa fue un diálogo de besugos. ¿Para eso se armó semejante pollo?
A ver si ahora va a resultar que ambos líderes charlan por el Skype y descubren que ninguno de los dos había dicho lo que el otro creyó oír y acaban llevándose estupendamente. Cosas más raras se han visto. Bueno, muchas no; pero algunas.
Tenemos que fomentar el diálogo intercontinental. Sustituyamos el «por qué no te callas» por el «por qué no hablas más alto».