Totxocanalla
Jesús Neira y sus pistolas

El extraordinario y valiente caballero español ha conseguido los permisos pertinentes del ministerio de Interior para portar armas y cual locuelo rapaz ha corrido a la armería más cercana para proveerse de las más útiles que le garanticen su supervivencia en éste valle de lágrimas.Como es preceptivo para un hombre de pro, el pizpireto profesor acudió al comercio bellamente ataviado con el traje de pistolero que sus padrinos le regalaron al cumplir quince años y que guardaba como oro en paño en un baulito del desván. La compra que realizó fueron dos revólveres Colt 45 con cachas de oro, una Kalasnikov de edición limitada con repujados arabescos y un lanzallamas americano con un alcance estimado de 50 metros.
A la salida se le podía apreciar la emoción en el rostro al pistolero y para demostrarlo y como advertencia a la humanidad en general de lo que se nos viene encima, no tuvo otra ocurrencia que desenfundar y disparar varios tiros al aire con gran acojone de los allí presentes (la mayoría periodistas y un par de concejales del ayuntamiento de Madrid). Los periodistas, como es lógico, nos tiramos al suelo en cuanto empezó el tiroteo y los políticos, muy serenos, aplaudieron a rabiar el hecho (Luego nos enteramos que estaban advertidos, que si no de qué)
Una vez se hubo calmado el ambiente, el machote tuvo a bien dirigirse a todos nosotros. Lo primero que dijo fue que a partir de ese mismo momento, deberíamos dirigirnos a él como "Neira el JUsticiero" y que su único propósito y finalidad es el bien de España y de sus ciudadanos. Que por supuesto, sabiendo como sabe que acabarán sucediendo daños colaterales, una pena, las armas son la solución mundial a la crisis, al cambio climático y a la violencia de género entre otras cosas.
A un periodista novato del diario Público no se le ocurrió otra cosa que dirigirse al botarate y preguntarle si realmente estaba curado del todo, vamos, que si las secuelas eran permanentes. Joder cómo se puso el Justiciero. Desenfundó de nuevo sus armas y apuntándole a la cabeza al chaval le preguntó muy en su papel "¿Tú qué crees, Joe?" lanzando un salivazo por la comisura de la boca.
Cuando parecía que todo aquéllo iba a acabar muy malamente, apareció por allí Espe la bella que muy mujer se acercó al tontolaba y se lo llevó de allí tirándole de las patillas y rugiendo "Otra como ésta y te vas al paro, gilipollas, que están cerca las elecciones"
La verdad, no sabemos cómo va a acabar todo ésto. Lo que sí sabemos es que a partir de hoy, al menda éste le va a entrevistar cristo bendito, no te jode.