Si el Barça gana la liga, no habrá Estatut
El Tribunal Constitucional esperará las jornadas que quedan para decidirse: «Catalanes, todo no puede ser»

En el último capítulo del coñazo del Estatuto de Cataluña, dejamos el documentito refrendado y aprobado en manos del Tribunal Constitucional para que dijera lo suyo: si es constitucional o no. Luego podríamos mandarlo al Tribunal Gilipollas, para que diga si el texto es una gilipollez o no. Ya puestos, digo.
La situación actual: el Estatut sigue donde sigue, muerto de risa, esperando a que los jueces, con su proverbial premura y celeridad, se pronuncien de una vez. Eso sí, nos advierten de que la resolución puede retrasarse. A los más fervientes consumidores de actualidad quizá les suene esta situación de hace dos años. En efecto: es exactamente la misma.
Los diarios y los políticos catalanes se distraen haciendo quinielas sobre cuándo se resolverá, en qué sentido y cuánto se indignarán con las correcciones. Porque el tripartito dice que cambiar una sola coma de sitio sería intolerable, y sin embargo ya se temen que el TC va a meter más mano al texto que los editores de Stieg Larsson.
Nosotros, que somos tan expertos como el que más, salvo que no y que tampoco, también hemos hecho nuestras cábalas. Y esto es lo que hemos concluido: la resolución llegará en cuanto se resuelva la liga. A partir de ahí, depende: si gana el Barça, el Estatut saldrá con más costurones que un personaje de Tim Burton. Pero eso sí, a los catalanes, ebrios de euforia, se la traerá floja. Así se construye el estado plurinacional.