Aunque quieran inhabilitar al juez estrella, él sigue adelante
Garzón, empeñado en levantar los cadáveres del franquismo, exhuma la tumba de Samaranch

El cuerpo del que fue presidente del Comité Olímpico Internacional todavía está caliente (o templado, como mínimo), pero eso no es óbice para que Baltasar Garzón haya decidido abrir su féretro y examinar sus restos. La acción parece carecer de sentido, más que nada porque hasta ahora sólo se había interesado por los huesos de las víctimas de la Guerra Civil, pero el juez la ha justificado con convencimiento: “Estoy abriendo tumbas del franquismo, y esta tumba que contiene a un señor franquista”. La lógica es aplastante, aunque matizable. Por lo que hemos podido ver tras la muerte del político y empresario, por todo lo que se ha dicho y escrito sobre él, tal vez habría que afirmar que Samaranch no era franquista, sino un señor muy simpático que cuando sonaba el Cara al sol levantaba el brazo sólo para utilizarlo de visera.
Este bukkake colectivo sobre la figura del ex-presidente del COI, sin embargo, no ha salpicado a Garzón (sí, somos conscientes de que el uso del verbo “salpicar” en este contexto resulta especialmente grumoso), que piensa morir matando. La polémica no termina con Samaranch. El mes que viene, se dispone exhumar el cadáver de Manuel Fraga. Sabe que el político gallego no está muerto, pero a ambos les queda poco tiempo (a Garzón en el cargo y a Fraga de vida), así que no vendrá de aquí.