Muere el malo de la historia de Puerto Hurraco
Pero nos queda su legado: 20 años después, el nombre del pueblo sigue dando mal rollo. Es el O.K. Corral español

¿Se basaron los de Capcom en Puerto Hurraco cuando decidieron ambientar en España el Resident Evil 4? Muchos nos creemos de que sí.
Antonio Izquierdo, el último de los dos autores de la matanza de Puerto Hurraco, se ahorcó la madrugada del domingo en su celda de la cárcel de Badajoz, quizá en un acceso de depresión al hacérsele cuesta arriba los 324 añitos que le quedaban. Ahora relean la frase anterior y pásmense los lectores: ahí están respondidos el quién, qué, cómo, dónde, cuándo y por qué, más un chiste de propina. Periodismo puro. Cualquiera diría que sólo llevo un año escribiendo estas mierdas, ¿eh?
Para quien no recuerde el caso, los hermanos Izquierdo de Puerto Hurraco, que de hace tiempo arrastraban un contencioso con los de la casa de Cabanillas por un quítame allá esas tierras (pelotera que ya se había cobrado dos vidas anteriormente) se liaron a tiros en plena calle, matando a dos niñas de los Cabanillas y a otras 7 personas que pasaban por allí. Esto que suena a Iberia napoleónica, señores, ocurrió en 1990 en Extremadura. Que por entonces ya habían llegado el progreso, el fax y las Mama Chicho a ese lado del Guadiana. Tres hurras por la España moderna y cosmopolita.
Izquierdo, al que en la práctica sólo quedaban por cumplir 5 años (aunque contaba 72 y andaba pocho de salud) se fue por la puerta de atrás. De cara a la TV movie, habría estado bien que le condenaran a la silla eléctrica, y antes de freírlo gritase «¡Volveré!», anunciando una serie de macabros fenómenos sobrenaturales que convertirían Puerto Hurraco en la pedanía maldita. A la vida real le faltan guionistas.