Grecia está hundiendo el barco
Pero mirémoslo por el lado bueno: si no fueran ellos, seríamos nosotros. Al menos nos vamos a la mierda con las manos limpias
Ayer aseguraba Zapatero en el Congreso que ya ve indicios de mejora en la economía. En efecto, son los mismos ojos afilados que no veían la crisis cuando nos llegaba a la cintura. Toque algo para celebrarlo, presi. Total, también dicen que tocaba la orquesta del Titanic mientras el barco se hundía.
Y es que, fuera del maravilloso mundo caleidoscópico de ZP, sombrerero loco de su entrañable reino de luces y arco iris y graciosos roedores en monociclo, España es una puta mierda. No es que falten indicios de mejora económica en el país, no: es que toda Europa se va a pique. Y es Grecia la que ha abierto la vía de agua. Sí, Grecia, ese país que se hundía e intentábamos rescatar, y ahora está por arrastrar consigo al remolcador.
Se ve que la honestidad helénica respecto a las cuentas, aunque muy digna si se compara con la rosavisión del presidente español, no acaba de agradar a las bolsas, que ya se sabe que son así como impulsivas. Y claro, si los griegos dicen «gracias por los préstamos, pero me da que ni así saldremos de esta ni podremos devolverlos», las bolsas europeas caen en alegre avalancha. Total, que si mientes en el Congreso, mal; y si eres honesto de cara a Europa, peor. No, si nadie dijo que la economía fuera fácil.