Se cumple el sueño de los columnistas de La Razón: De Juana desaparece

Iñaki De Juana Chaos, ese señor que parece que siempre esté enfadado (como para no estarlo, siendo como es), se ha ido de
Irlanda del Norte. O eso es lo que sospecha la policía, más que nada porque hace un mes que no se pasa por comisaría para decirles nada. “Estamos muy disgustados” han declarado las autoridades irlandesas “Sobre todo, porque ya le habíamos cogido un cariño. Siempre venía por aquí y se cagaba en la puta madre de todo el mundo. Era un señor lleno de odio, pero ya se sabe que siempre es gracioso ver a la gente rajar”.
La petición de extradición que había hecho la justicia española sobre De Juana, junto al hecho de que en tierras irlandesas no llegue la ETB, pueden haber motivado al etarra para emprender un nuevo viaje. Pero lo que en realidad le jodió (según fuentes que no podemos revelar, más que nada porque nos lo hemos inventado), el motivo real de su escapada, es que los irlandeses truncaron su deseo de ser taxista. Y eso sí que fue un varapalo, porque si le hubieran aceptado en ese oficio, él finalmente hubiera encontrado su lugar en el mundo: sentado y echando mierda por la boca durante toda su jornada laboral. ¡Para De Juana, debe de tratarse de lo más cercano al paraíso!
Pero no pudo ser, así que De Juana ha convertido definitivamente su vida en un capítulo muy largo de Prison Break: siempre huyendo. De hecho, se comenta (¡no, no se comenta nada, es otra puta invención, pero hacer chistes con este individuo no es fácil!) que el etarra entró en la cárcel con los planos de la misma tatuados en el torso para poderse escapar, pero entonces empezó la huelga de hambre y fue incapaz de entender nada de lo que tenía escrito en su cuerpo (se conoce que la piel le quedó replegada, quedando ilegible el contenido), así que tuvo que cumplir la pena íntegra.
En todo caso, ahora ha desaparecido, y no sabemos dónde está. Aunque sí os podemos decir dónde no está: en la redacción de El Jueves. Más que nada porque, si estuviera aquí, no nos dejaría hacer chistes sobre su persona. Seguro que nos insultaría, o algo. Y es que hay que ver lo enfadado que parece siempre este hombre...