Peligro: micros abiertos
Que aprenda Gordon Brown: si juntásemos los metros de pata que han metido los políticos en España, llegábamos de Madrid a Ávila

Pasó el martes en Rochdale: el primer ministro británico Gordon Brown se refirió a una votante de la que acababa de despedirse como bigot (maravilloso palabro inglés sin traducción fiel al castellano, algo así como «carca reaccionario»), y sólo después advirtió que llevaba un micro en la solapa. Y luego se dio cuenta de que estaba en plena campaña. Todo por este orden.
Parece mentira que los políticos no hayan aprendido a guardarse de testigos electrónicos. Por falta de antecedentes no será. Sólo en España, y sin necesidad de remontarnos a la era Trillo, fíjense qué selección de meteduras de pata hasta el hombro:
1. 11 de febrero de 2008: Zapatero se relaja demasiado en una entrevista con Gabilondo en Cuatro (lógico; sólo faltó el masaje de pies), y creyendo que la previa del interviú es como el final del telediario, cuando los presentadores pueden comentar la jugada, soltó: «A nosotros nos conviene que haya tensión», prometiendo acto seguido que él iba a empezar a crispar pronto. El vídeo se difundió y todo cristo se enteró de la estrategia. Nos gustaría verle jugando al póker.
2. 11 octubre 2008: Mariano Rajoy comparte su fervor patriótico por los actos conmemorativos del día de la hispanidad, soltando demasiado cerca del micrófono: «Mañana tengo el coñazo del desfile.» Los del ejército le dijeron que si tenía que quedarse en casa para hacerse las ingles o algo, estaba disculpado.
3. 19 noviembre 2008: Apenas un mes después, casi expresamente para aliviar la vergüenza de su rival político, José Bono, presidente del Congreso, suelta: «Los del propio partido son unos hijos de puta.» Y a continuación añade: «Uops... ¿es una cámara eso que tengo en frente?»
4. 29 enero 2010: Hablando de hijoputas, con perdón, Aguirre protagonizó la última meada fuera de tiesto al mencionar en petit comité avec des grands microphones a un hijoputa anónimo en la trama de CajaMadrid. No aclaró quién era, pero cuentan las crónicas que, en el mismo segundo, a Ruiz Gallardón le zumbaban tan fuerte los oídos que le temblaban las gafas.
5. 2 octubre 2009: Volvemos atrás para la más original de todas. Un fotógrafo en el Parlament capturó una imagen de Daniel Sirera escribiendo en el móvil un mensaje con la frase «Este partido es una mierda». Se refería al PP de Cataluña, en el cual, por cierto, no se le ha vuelto a ver desde que salió con aquella caja de cartón.