¿Pagarán la crisis los funcionarios?
Zapatero copia la iniciativa de Lola Flores para pagar al fisco: «Si cada funsionario me diera un leuro...»

La Comisión Europea ha barruntado que lo suyo es ponerse serios en esto de la crisis y decididos a actuar todos a una ha impuesto un ‘Ajuste adicional’ al gasto público de España (lo que viene a significar un “sus vais a cagar” pero mejor dicho)
Carlos Ocaña, Secretario de Estado de Presupuestos (si, amigos, el cargo existe y lo ocupa el baranda este) empezó a transpirar al poco de enterarse de la noticia y ahí sigue desde entonces: En su despacho, prácticamente desecado, sacándole punta al lápiz, haciendo sumas y restas y llamando a su señora para decirle «Hoy tampoco voy a cenar. Mira a ver si me puedes grabar el episodio de Bob Esponja»
Y es que el bueno de Ocaña tiene poco margen de maniobra: El gasto social es el que se lleva la mayor parte del gasto total de las administraciones pero se ocupa mayormente en pagar pensiones, así que poco se puede hacer (salvo, tal vez, despenalizar el asesinato de jubilados cosa, probablemente mal vista desde Bruselas) Podrían subirse los impuestos pero, ante la inminente subida del IVA en Julio igual le llueven hostias como panes al que tenga la gallardía de proponerlo. Así las cosas lo único que queda es recortar los salarios a los 2.460.584 funcionarios que pueblan el país. Por desgracia los empleados públicos tienen la particular costumbre –en parte por la seguridad de su empleo fijo – de montarte un pollo del tamaño de Sierra Nevada cuando les quieres recortar cualquier cosa que no sea la melena.
Por su parte, Durán i Lleida catalanista y político mejor valorado en España según el CIS (pasan unas cosas tan raras en este país) ha aportado su particular solución: Cargarse los ministerios de Cultura, Vivienda e Igualdad. Los 2 primeros por que no sirven de nada al estar transferidas las competencias a las Comunidades Autónomas y el tercero por no servir de nada a secas. Ya puestos podrían incluir el Ministerio de Economía en el pack de prescindibles. Muy probablemente Carlos Ocaña se llevaría una alegría.