Esta semana, en «El Jueves»
Lo dice ZP: Hay que apretarse el cinturón

Leyendas urbanas hay muchas, y muy variadas. Hay la que afirma que las cloacas de Nueva York están llenas de cocodrilos albinos ciegos, la que asegura que Walt Disney está congelado (y que previsiblemente cuando despierte se cabreará una barbaridad al ver que han producido con su nombre la película de Hannah Montana) o la que dice que Ricky Martin tardó tanto en salir del armario porque fuera había una niña con su perro untando mermelada no precisamente encima de una tostada. Y luego hay una que mucha gente se cree a pies juntillas: que en El Jueves no criticamos a Zapatero. Que un pedo de Aznar genera muchas más críticas por parte de nuestra publicación que un hipotético festín caníbal en el que participara ZP y en el que se zampara crudos y enteros a un montón de bebés indefensos. Pues sentimos decepcionaros, pero no es cierto.
¿Queréis pruebas? Moncloa Palace, por ejemplo. A lo largo de los más de 30 capítulos que ya hemos emitido en eljueves.es han pasado muchas cosas, pero ni una sola deja bien a Zapatero. ¿Queréis más? El número de esta semana, donde rajamos (así como con gracia, pero rajamos) de las grandes medidas que van a salvar España de la bancarrota, esas medidas que dejan en paz a los culpables de la crisis (pobres, bastante tienen ya con lo suyo) y penalizan a funcionarios, pensionistas y al resto de mortales (porque con la subida del IVA va a subir todo). Ante decisiones como estas, hay que tener carnet del PSOE para no criticar al gobierno.
Y como no es nuestro caso, elaboramos un número crítico con los recortes. Vergara pide que dejen de joder a los de siempre y que paguen otros, Oroz nos explica quién manda realmente en España y Pedro Vera comenta la opinión al respecto del gran Diaz Ferrán (del gran incompetente, queremos decir). Pero no sólo de tijeretazos vive el hombre, así que Cornellá dedica una historieta a hablar del afortunado Carlos Fabra, (ese señor al que, oh casualidad, siempre le toca la lotería, y no para blanquear dinero ni nada, es que tiene suerte) y Rubén Fernández nos cuenta cómo es hacer cola toda la noche para tener el iPad antes que nadie. Cierra el número Cornellá otra vez, con una guinda dedicada al aumento de vagos y maleantes a causa de la crisis, y por en medio (que nos lo hemos saltado, porque ya lo dábamos por sentado) los personajes y secciones de cada semana, faltaría más. Como siempre (y hasta que nos afecte algún recorte del gobierno y nos vayamos a la mierda) el miércoles, en El Jueves.