Llega el iPhone 4, con tecnología i+DeLoPutoMismo 4.0
¿Es bueno? ¿Es malo? ¿Nos paga Apple para que hablemos de sus mierdas? ¡Pues que lo reseñe otro!

El lunes, Steve Jobs presentaba en San Francisco el cuarto aparatito de la familia iPhone. Y trae unas prestaciones que no te las acabas: extraplano, pantalla de resolución quetecagas, dos cámaras, siete aplicaciones en multitarea, sensor de movimiento en tres ejes, rayos X, condensador de fluzo y grabador de sueños. Qué más da: si eres uno de esos enfermos que hacen cola para comprar estas chuminadas en cuanto salen (lo diremos otra vez: en-fer-mos), seguro que ya estás corriendo hacia la Apple Store más cercana con tu tienda de campaña.
Atendamos ahora al resto de la humanidad, la gente más o menos cuerda que se está preguntando: «iPhone 4, ¿eh? Debería comprarme este juguetito?» La respuesta es: sí... pero podrías esperar al iPhone 5. ¿Hay un quinto iPhone en el horizonte? Hombre, digamos que lo hay, como no es absurdo suponer que en el futuro lloverá. Quizá no hoy, quizá no en julio; pero sabemos que ni la atmósfera va a detener su engranaje ni el plasta de Steve Jobs va a estar mucho tiempo con las manos quietas. Menos aún mientras queden niños grandes con dinero en el primer mundo.
Miren, nuestra filosofía es no precipitarnos. Hicimos bien en no comprar tele de plasma, porque ahora ya se lleva el HD y dentro de poco llegará el 3D; mientras la evolución no llegue a buen término, vemos la series en el ordenata, bajadas de BitTorrent. Lo mismo pasa con el iPhone. No publicamos reseñas; pero en cuanto alcancemos de una puta vez al futuro, les llamaremos.