Aznar dice que lo de la flotilla fue un incidente: ayudar a los moros sí que hubiera sido grave
A los musulmanes ni agua, por si acaso les da por volver a invadir España

José María Aznar, que se conoce que esto de tener tiempo libre no le sienta bien (aunque peor era tenerlo empleado y tomando decisiones importantes, la verdad) ha anunciado que promoverá una organización de amigos de Israel. ¿Por qué? ¿Tan bien le caen los judíos que tiene que proclamar al mundo su amor? ¿Tanto le gustan los señores con nariz grande, sombrero gracioso y rizos? (vaaaaaale, esa es una pésima reunión de tópicos hebreos, pero es lo que se nos ocurre al pensar en ellos) ¿O a lo mejor, sólo a lo mejor, es que está aplicando la máxima “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”? Entendiendo por enemigos de él los musulmanes, claro.
Se ha hablado mucho de la flotilla de activistas que pretendían ayudar a los palestinos y que, en cambio, se encontraron con señores de nariz grande, sombrero gracioso y rizos impidiéndoles el paso con armas (que sí, que lo sabemos, que en las tropas israelíes no llevan esas pintas, pero nuestras mentes funcionan de forma independiente a la realidad, un poco como la de Aznar). El choque, que se saldó con nueve muertos y treinta heridos (todos del mismo bando, o sea, de los que llevaban la ayuda), ha sido calificado por Jose Mari de simple “incidente”. ¡Ese es nuestro chico, defendiendo el valor de la vida humana!
Se prevé que, en los próximos días, José María Aznar organice un ciclo de cine con la filmografía completa de Woody Allen y hasta participar en un Bar Mitzva. Incluso habla hebreo en la intimidad. “Lo que sea para evitar que los moros se hagan fuertes en Israel y, con el subidón, les dé por volver a invadir España” parece que le ha comentado a un estrecho colaborador. Sin embargo, no estamos seguros al 100% de sus palabras fueran exactamente esas, porque las dijo en hebreo.