El gilipollas de la semana: BP
Por dejar el Atlántico que pena da verlo

Pues llámennos optimistas, pero esperábamos más de BP. Vale, un día resulta que te peta una plataforma petrolífera en todos los morros, todos los dispositivos de seguridad fallan a una, todas las válvulas que habían de responder pasan olímpicamente, y te encuentras con una fuga de entre 35.000 y 60.000 barriles de crudo al día. No debería pasar, pero bueno, pasa en las mejores familias. ¿Cómo se soluciona?
Pues lo que es a British Petroleum, que no le pregunten. Porque, una vez se pusieron las pilas (Tony Hayward, un CEO de la compañía empezó, como es norma en estos casos, diciendo que el vertido era una gota en el océano), sus esfuerzos han dado risa, por no decir pena. De los contenedores que debían sacar el crudo a flote para embarcarlo, a los esfuerzos por evitar que el crudo llegase a la costa de Florida, pasando por ese tapón de barro y basura que había de cerrar la fuga, todas las soluciones propuestas han servido para poco más que darnos titulares graciosos. A los cuales, por cierto, los accionistas de BP no ven ninguna gracia, porque su valor en bolsa está cayendo en picado. ¡Seguro que salir en El Jueves esta semana cambia la tendencia!