Aparca a su hijo en vacaciones alistándolo a una milicia de niños soldado
«Qué remedio, si su abuela se niega a hacerse cargo...» bromea la madre

Flora Martínez-Blanco de Araujo es descrita en el ¡Hola! como una mujer de su tiempo; el Psychologies la llama triunfadora. Profesional incuestionable (de algo que no recuerda ni ella), creadora de tendencias (¡resucitó el pantalón pirata!) y modelo de femineidad («siempre una talla menos» es su lema), sólo le faltaba conciliar éxito y familia para consagrarse en mujer Cosmopolitan. Lo logró en 2004, coincidiendo deliberadamente con la nueva línea de moda premamá by Karl Lagerfeld. Hoy nos regala otra lección de estilo y maternidad responsable: su Borja ha acabado el cole, pero ella tiene contrato para estar sonriendo ante una cámara hasta agosto. Solución: apuntarlo a una milicia infantil del Ejército de Liberación de Costa de Marfil.
«En las casas de colonias no me lo admitían a largo plazo, y lo del au pair es absurdo: ¡les mandas un niño para librarte de él, y te envían otro! Pero conocí a un amigo de mi jardinero, que es africano, un día que les pillé a los dos escondiendo armas en mi garaje, y me contó que tenía una especie de campamento para niños allá en su país. Mestizaje, ejercicio, contacto con la naturaleza... La idea me gustó tanto que le pagué el avión de vuelta a cambio de que se llevase al niño con él, a que adquiera valores solidarios y aprenda inglés».
Flora se muestra muy satisfecha con el servicio recibido hasta ahora por el campamento. «No han puesto ninguna pega, oye. Ahora que lo pienso, ni siquiera hemos hablado de cuándo me lo devuelven. Ya les llamaré, si eso.»