La manifa del sábado en BCN
Esto no es que bailen las cifras: es que alguien es un cateto
Para próximos eventos llamaremos al Conde Draco de Barrio Sésamo, a ver si aprendéis, linces de los cojones

Ya, lo sabemos: no es noticia que cada fuente estime el número de asistentes a una manifestación según le sale de sus muy creativos e interesados genitales. Pero nos negamos a creer que no haya diferencia a primera vista entre 1.500.000 personas (cifra de Òmnium Cultural, obtenida de su receta secreta para hacer soufflés) y las 56.000 según Agencia Efe (que debió de emplear observadores de la ONCE). A ver, reúnan a toda el área metropolitana de Valencia a un lado, y a las mujeres de Fuerteventura al otro. ¡No me jodan que no se ve la diferencia!
Normalmente, para la mayoría de protestas, una media entre la cifra de los organizadores y la del ayuntamiento/policía locales suele bastarnos. Ahora bien, como esta protesta, croquetamente, tenía respaldo institucional, las cifras municipales (1.100.000) no valen. Necesitamos una fuente de contraste objetiva. Rían ahora.
Podríamos recurrir a la prensa. Sí, acabamos de escribir “prensa” y “fuente objetiva” casi a continuación una de otra; no es un gazapo; ha sido una licencia. El País contó 425.000 personas. La media entre estos y la organización arrojaría 962.500, es decir, que en el mejor de los casos, o El País u Òmnium cometen un error del 55%. Ustedes perdonen, pero por márgenes de error bastante menores se han producido catástrofes aéreas. Suerte que no fabricáis aviones, majetes.
Y atención a la Agencia Efe: ellos contaron... ¡56.000 personas! Dato que diarios de la imparcialidad de El Mundo (cuyas páginas, de neutralidad indiscutida, pueblan dinosaurios de la una grande y libre sin ningún interés en demostrar la solidez del estado, qué va) publican sin ruborizarse, por supuesto. Luego Efe se sacudió las pulgas atribuyendo los números a la empresa observadora Lynce, la cual se basó en fotos aéreas tomadas a las 20:30PM. Eso es media hora después de desconvocarse la mani. Bravo, Lynce. Y para contar cuánta gente va al estadio, ¿esperáis a media hora después del partido? Joder, no es extraño que el lince ibérico esté en peligro de extinción: ¡si es el mamífero más lerdo de la península!
(Por cierto, hablando de observadores: os recordamos que hay premio para el mejor comentario, y estamos mirando. Esmerarsus, leñe.)