Porno enfermizo: usan dobles de Belén Esteban
Sinceramente: los enemas, la coprofagia... todo eso podemos entenderlo. Pero... ¡¿Belén Esteban?!

La Cenicienta de España (si por Cenicienta entendemos «una humilde chica medio mónguer explotada por la inmunda hada Jorge Javier») es noticia esta semana. Ustedes dirán: «¡No! ¿Belén Esteban, la modestia encarnada, ocupando titulares?» Sí, la sorpresa es nuestra.
Y es que se presume (no se sabe a ciencia cierta, pero desde cuándo la prensa rosa necesita más) que Belén Esteban no está nada contenta con un vídeo porno que circula por ahí, titulado La parodia nacional, para el cual la actriz se caracterizó de Belén e incluso adoptó sus latiguillos (¿mentiendeees?). La productora, Cumlouder, niega que les haya llegado orden o notificación alguna de descolgar el vídeo, y ahí sigue, batiendo récords de visitas. Y mira.
Aquí, por supuesto, la noticia no es Belén Esteban. De hecho, Belén Esteban no ha sido noticia jamás. Lo que nos hace saltar las alarmas es que alguien haya creído oportuno (y posiblemente con motivos) que una peli porno con una doble de este antiídolo sería rentable.
Maldita sea, el porno está llegando a unos niveles de degeneración que asustan al más liberal. Los enemas, la humillación, la urofilia y otras prácticas extremas las entendemos e incluso las compartimos... Pero... ¿Belén Esteban?
Y la industria, en la franca decadencia de contenidos del siglo XXI, ¿ha de degradarse también a esto? Ahora que el altporn, el vintage y las actrices existencialistas estaban empezando a subir el listón, ¿debemos rebajarnos al nivel Dónde estás corazón?
Francamente, haremos como que no lo hemos visto. Revisionaremos una vez más el videoclip de Call on me de Eric Prydz y fingiremos que esto nunca ocurrió.